martes, 18 de marzo de 2014

miércoles, 21 de agosto de 2013

Plátanos

FRITOS



INGREDIENTES:
  • 3 plátanos maduros
  • Aceite de cocina para freírlos
  • Crema
  • Azúcar
Al sacar las tiras de plátano de la sartén se les quita el exceso de aceite. Al servirlos se les pone encima crema y azúcar al gusto.



PREPARACIÓN:
Se pelan y rebanan los plátanos en tiras pequeñas y delgadas. En una sartén con aceite previamente caliente se fríen las tiras.



EN GLORIA
6 porciones



INGREDIENTES:
  • 9 plátanos
  • ½ taza de aceite vegetal
  • 2 ½ litros de agua
  • 1 tapa de rapadura o azúcar al gusto
  • 1 raja de canela
  • 6 clavos de olor


PREPARACIÓN:
Pele los plátanos y córtelos en rodajas. Caliente una sartén con el aceite y fría cada pieza de plátano, cuando estén doradas de ambos lados retírelas del calor y escúrrales el exceso de grasa.  Para ello colóquelas sobre un paño de papel absorbente. En una olla caliente el agua y agregue la rapadura, canela y clavos de olor.  Cuando hierva incorpore las rodajas de plátano y déjalas cocinar por cinco minutos. Sirva el postre en tazones y decore con polvo de canela al gusto.

RELLENITOS
20 porciones



INGREDIENTES:
  • 6 plátanos grandes
  • 2 tazas de frijoles negros colados o 2 tazas de manjar de leche
  • 2 cucharaditas de canela en polvo
  • 2 cucharaditas de vainilla
  • 1 taza de azúcar


PREPARACIÓN:
En una olla cuece los plátanos. Luego muélalos y condiméntelos con una cucharadita de canela y una de vainilla. Sazona los frijoles con la canela y la vainilla restantes, añada la taza de azúcar. Póngalos sobre fuego medio para que espesen. Con la masa de plátano haga una torta mediana. En el centro coloque aproximadamente una cucharada y media de la mezcla de frijol o de manajar, luego doble la tortilla y dale forma ovalada. En una sartén con aceite caliente fría los rellenitos hasta que estén dorados de ambos lados. Sirva acompañado de crema y azúcar.


COCIDOS Y AGUA



INGREDIENTES:
  • 6 plátanos maduros
  • 1 raja de canela
  • 1/2 taza de azúcar
  • 5 tazas de agua

PREPARACIÓN:
Lave los plátanos y póngalos a cocer con todo y la cáscara. Añada tres tazas de agua. Cuando estén listos pélelos. Se deja enfriar el agua.

ATOL



INGREDIENTES:
  • 6 plátanos maduros
  • 1 raja de canela
  • 1/2 taza de azúcar
  • 5 tazas de agua

PREPARACIÓN:
Lave los plátanos y póngalos a cocer con todo y la cáscara. Añada tres tazas de agua. Cuando estén listos pélelos y con el agua restante tritúralos rápidamente con la licuadora. Vierta esta mezcla y el agua donde cocinó los plátanos en un recipiente hondo. Cocina a fuego lento, agrega azúcar y canela. Deje hervir el atol por diez minutos.



viernes, 12 de julio de 2013

HUMOR CULINARIO: BEBIDAS


Ante la escases de agua muchos proponen otras alternativas para bañarse.



NOTA: Frijol se le dice popularmente en Guatemala al frío.

viernes, 5 de abril de 2013

HUMOR CULINARIO: FRUTAS





La comida es un medio para filosofar. Si no que lo diga Platón con sus famosos “banquetes”. Cada uno de sus diálogos salió de los mismos.



La comida obviamente tiene una fuerte connotación erótica. Muchas frutas como manzanas y plátanos están ligadas a la misma.



En Guatemala, cuando se descansa, los jóvenes acostumbran a decir que "se la pelan", clara connotación a la pereza que supone se tiene cuando se comen bananos en el trópico.



Las frutas, siempre relacionadas al amor....


viernes, 4 de enero de 2013

HUMOR CULINARIO: CARNES


Dicen por allì que las comidas son un vehículo. Habría que averiguar de qué....



Muchas veces la comida es un buen estimulo para acostarse a dormir o para despertarse.





¡Qué huevos! ¡Qué piernas! ¡Qué rico!





El velorio de un huevo....


martes, 13 de noviembre de 2012

HUMOR CULINARIO: VEGETALES

Las comidas acompañan siempre un buen baile y visceversa.


En Guatemala, en verano se consumen muchos mariscos. Pero el alto costo de la vida ha inspirado propuestas alternativas como la presente.



En el organismo, la reacción del chile es muy pero muy caliente....


Los que se man se enredan cual raíces....

jueves, 29 de marzo de 2012

Citoplastía Cuaresmal


POR JUAN ALBERTO SANDOVAL. Tomado de la página Cuaresma y Semana Santa en Guatemala bajo el título “Breves Apuntes sobre gastronomía guatemalteca”:

La citoplastía consiste en la elaboración de dulces y tiene su origen en Guatemala hacia el año de 1524, al ser trasuntada al continente por los españoles quienes a su vez, la habían conocido durante la ocupación morisca en la península. En toda la dulcería prevalece el sello español y el ancestro árabe, con vigencia en la actualidad en la región de Castilla y Toledo en España.

A Guatemala llega la dulcería y la repostería a través de las Órdenes Religiosas que seguían con las tradiciones españolas y las trasuntan al llamado por ellos “Nuevo Mundo”. En este orden de ideas, la variada y rica producción de dulces se debe a la importancia que ha tenido el cultivo y proceso de la caña de azúcar en las zonas cálidas y tropicales del país. Es importante anotar que el primer ingenio azucarero de Centroamérica los fundaron los frailes de la orden de Santo Domingo en el pueblo de San jerónimo, en la Baja Verapaz.
Dichos religiosos habían recibido una concesión a sus conventos, a manera de prerrogativa, para tener, como centros de producción económica, grandes haciendas e ingenios, en el año de 1578.

Cuando el uso de azúcar se generalizó fuera de los edificios religiosos, domesticándose y pasando a formar parte de la producción de las cocinas en las viejas casas señoriales de la ciudad de Guatemala, la elaboración de dulces y postres aficionándose a su consumo los pobladores de las distintas ciudades, llegando a transformar las antiguas recetas africanas y peninsulares, recreando otras que, con el paso del tiempo, le han dado identidad regional a algunas ciudades y poblados guatemaltecos, alcanzando en su producción altos estándares de calidad. Asimismo las distintas tradiciones propias de los guatemaltecos, en especial la Cuaresma y la Semana Santa , se caracterizaron por tener una repostería que la identifica en su tiempo y espacio, con la ingesta de dulces preparados especialmente, convirtiendo estos confites en comida simbólica, cíclica y ritual.

El sello gastronómico de la citoplastía relacionada a la Cuaresma y Semana Santa Guatemalteca ha quedado de manifiesto en las sabrosas empanadas de leche y manjar que se degustan con chocolate caliente en el occidente, los salpores, los buñuelos ahogados en miel de azúcar y canela, las torrejas, loas bolitas de tamarindo, las canillitas de leche y los encanelados de mazapán. También adquieren carta de presencia entre los guatemaltecos las bebidas refrescantes endulzadas con azúcar como las aguas de chilacayote, el fresco de súchiles y el agua fresca de Chinchivir.

En el valle de la ciudad, fue en Amatitlàn donde se desarrollaron los trapiches e ingenios de azúcar más importantes de la región, y de allí surgió uno de los principales aportes a la citoplástica guatemalteca, con sus dulces de chancaca y pepitoria, dulces de coco, colaciones y melcochas, con particular importancia durante las fiestas del Niño Dios y de la Santa Cruz. Desde el Siglo XVI, la elaboración de los dulces se ha constituido en un importante factor económico que ha permitido cubrir una serie de necesidades materiales de las familias pobres de las ciudades y principales y los pueblos del interior, yal es el caso de la producción de anicillos de Santa Rosalía, Zacapa, vendidos principalmente en el atrio de la Basílica del Señor de Esquipulas...

Durante los tiempos cuaresmales los guatemaltecos hemos popularizado varias recetas familiares que se han constituido en parte del legado gastronómico tales como el garbanzo en dulce, el “matagusano”, bocadillos de frutas, naranjas en dulce, coyoles, chilacayotes, higos, tartaritas y dulce de coco rayado. Si bien es cierto que en Amatitlán se realiza la mayor parte de los dulces típicos y vernáculos de Guatemala, que fueron tomados y transformados de las antiguas recetas árabes y moriscas traídas por los conquistadores, los pueblos en donde se asientan colectividades humanas de gran acervo religioso en tiempos de Cuaresma y Semana Santa han producido los propios que las distinguen como los “Quiebradientes”, el ayote en miel, las botellitas de azúcar con miel, conserva de coco, nuégados y curtidos, entre otros, forman parte de la producción gastronómica del altiplano occidental, valle central, región norte y la costa sur del país.

Toda esta variedad de dulces, durante el ciclo mayor de la Cuaresma y la Semana Santa, es posible conseguirla en los atrios de las Iglesias y las tradicionales dulcerías que subsisten en la Nueva Guatemala de la Asunción y la Antigua Guatemala , especialmente los viernes de cuaresma, en los que irrumpen con su impacto sensorial de colorido en grandes canastos de vara de caña tejida, con sus fragancias y aromas, con sus texturas y sabores, constituyéndose en una de las manifestaciones de mayor vigencia en la cultura popular de Guatemala como parte de la tradición cuaresmal”.